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Después del Rechazo por el Senado de lo aprobado en Diputados Entendemos que lo actuado por el Senado de la Nación, es parcial e inconcluso. Se votó sólo el despacho de la mayoría y quedaron sin ser sometido a votación los restantes de minoría. Por esta razón nuestro análisis solo puede ceñirse al resultado de esta única votación. 1. Empecemos por la pregunta más difícil, cuya respuesta no puede (ni debe) resultar fácil ni simple: ¿Quien ganó y quien perdió con la resolución de Senadores? Los futboleros de la política y de la sociedad, dirán: obviamente ganó "el campo" y perdió el gobierno. Pero claro... esto no fue un partido de fútbol, donde lo que prima son las emociones y la adrenalina. Esto fue una compulsa política, en una sociedad presentada por los medios como partida en dos, cuando en realidad -como ocurre siempre con todas las cosas (excepto las competencias deportivas por equipos)- las fracciones son como mínimo tres y aún más. Asumiendo que sean tres, nuestra respuesta sería: Ganaron los intereses mercantiles, la violencia y la verborragia, con franco soporte de la falsedad ideológica, la deshonestidad intelectual y la traición, perdió la estupidez, la obcecación y la ausencia de pensamiento crítico, arrastrando a la honestidad intelectual y la lealtad ideológica. El resultado es francamente frustrante para la inteligencia humana, que si le otorgamos identidad, seguramente renunciaría a esta dicotomía entre "ganadores" y "perdedores". El tercero en discordia, no pudo ganar relevancia en medio del griterío y la sinrazón, pero estuvo y está en algunos tímidos intentos por convocar a la mesa del pensamiento. 2. Continuemos preguntándonos ¿Cual es el nuevo Escenario? Pareciera que la decisión del Senado está inconclusa, debido a que no se votaron los despachos de minorías, que podrían incorporar mutaciones que los lleven a constituirse en una nueva posición en el tema, que debería ser devuelto para la revisión en Diputados. Lo único que ha decidido –hasta hoy- el Senado de la Nación, es rechazar el dictamen de Comisión que ratificaba lo aprobado por la Cámara de Diputados. ¿Entonces, cómo queda la regulación de las retenciones? Lo que está vigente hasta hoy es la resolución 125, como decisión de un atributo del Poder Ejecutivo para fijar los derechos de exportación, que aún no ha sido derogada, solo no ha sido ratificada. (El mismo artículo 2º del proyecto aprobado en Diputados expresa: “Lo dispuesto en el artículo precedente lo es sin perjuicio de la vigencia de las medidas dictadas y sin desmedro de las facultades ejercidas para ello en el marco de los dispositivos en ellos citados y especialmente de la ley 22.415 (CODIGO ADUANERO) y modificatorias, en particular el artículo 755, correlativos y concordantes”). Todo resulta más complicado de lo que algunas visiones simplificadoras en el marco de perder-ganar, lo ubican. Se nos ocurre, que el nuevo escenario es de crisis no resuelta y que para salir de la crisis, lo único que hay que hacer es introducir los componentes que faltaron en su primera etapa. Para lograr esto es imprescindible, primero que el debate y la sanción de la norma avance en el Senado para devolver en revisión a Diputados, una ley que pueda ser aprobada en dicha Cámara, con consenso y sin modificaciones. 3. Para reinstalar el debate de ideas técnicas y políticas en torno a otro proyecto de retenciones, es necesario que un nuevo grupo de actores, que hasta hoy no han tenido peso en el mismo, el Plan Fénix, el Grupo CENDA, Organizaciones de la Agricultura Familiar y Campesina y por supuesto, el propio Alteragro, deberían -con la mayor urgencia- ser convocados a acercar, a algunos de despachos de minoría, una propuesta que incluya una efectiva y equitativa segmentación del universo de productores-comercializadores, afectados en los diferentes segmentos, por coeficientes que corrijan desigualdades de escalas y eficiencias de gestión productiva y de comercialización de insumos y productos. Esto -que ya había sido planteado por Alteragro durante el conflicto-, vuelve a tomar fuerza, ante los planteos de nuevas "salidas" parlamentarias que, en realidad cualquiera de ellas como tal, constituye una nueva encerrona. 4. Por todo lo expuesto, pensamos más que nunca, que el apoyo crítico al sistema de retenciones, reúne más adhesiones que las posiciones que llegaron a ser votadas en el Parlamento. Queda claro que el Poder Ejecutivo y el Frente político gobernante, cedieron más posiciones que las que entrego "el campo" (CERO), pero no lo hizo en forma conducente y por tal motivo, no logró acallar la vocinglería, ni derrotar la prepotencia de los actores-representantes de los intereses mercantiles del agro y de las antiguas concepciones oligárquicas de su poder político hegemónico. 5. Claramente, la resolución 125 instaurando las retenciones móviles, representa un intento de preservar los derechos del estado para toda la Nación; es imprescindible darle un nuevo marco a su mejoramiento, para que si algún interés deba ser privilegiado sea el de todo el pueblo y la Nación. Ing.Agr. Juan Carlos Pavoni, por ALTERAGRO – Asoc. Civil
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